El porteo, aliado de los bebés prematuros al llegar a casa

Pequeños supervivientes.
Bebé prematuro porteado

Cuando imparto Talleres de introducción al porteo o asesoro de forma personalizada acerca de cómo equilibrar necesidades y disfrutar de esta experiencia en toda su plenitud, es inevitable que cuente a las familias qué se encuentra detrás del porteo:  vínculo, necesidades básicas, simbiosis, equilibrio, seguridad, autoestima… me salen como por arte de magia cada vez que evoco en mi cabeza lo que ha significado y significa el porteo para mí y muchas de las familias que formamos esta Tribu.
Para el post de hoy me veo igual de atraída por un mundo desconocido para muchas familias y para la sociedad en general, como es el de los bebés prematuros, para los que su bienestar depende de que continúe su gestación en el único entorno que reconoce: el cuerpo de su madre.

Como asesora de porteo intento mostrar a las familias la importancia que supone para un bebé recién nacido la presencia de la madre para sentirse seguro, traduciéndose su ausencia (lamentablemente como promueve nuestra cultura) en inseguridad.

Desde el colegio aprendemos acerca de necesidades biológicas básicas como son el abrigo, el alimento y la seguridad que el entorno sanitario traduce en termorregulación, nutrición y protección en el bebé.

Para un bebé nacido a término el cuerpo de la madre proporciona una fuente de calor estable. El bebé aprende que esta temperatura es buena y fija su propio termostato a esa temperatura. Hace lo mismo con la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la glucosa, el colesterol y la gran cantidad de sistemas que conforman su organismo. Solo en el entorno seguro y perfecto como es su madre estos puntos de referencia fisiológicos son eficientes y económicos, y lo más importante, permiten que el máximo uso de la energía se dirija hacia el crecimiento; en contra de lo que sucedería con la ausencia del cuerpo materno en que el resultado final es un debilitamiento de los puntos de referencia regulatorios y una mayor dificultad en la autorregulación. Incluso se ve comprometida a largo plazo la inteligencia emocional y social del bebé ya que no puede confiar en que su madre satisfaga sus necesidades teniendo como consecuencia que quede dañada la capacidad de confiar y amar.

El secreto de una nutrición óptima nos lo va a dar el mismo contacto piel con piel ya que evitando la separación la lactancia materna se produce por sí misma y de manera conjunta los beneficios de esta.

Por lo tanto, si esto es más que adecuado para todos los recién nacidos lo será en particular para bebés prematuros. Este contacto no se trata solo de una alternativa si no un método de atención universalmente disponible y biológicamente adecuado para todos los recién nacidos. Cuenta con 3 poderosos e imprescindibles factores:

  • El piel con piel. Cuanto más mejor, preferiblemente desde el nacimiento y de manera continua si es posible.
  • La lactancia materna exclusiva (siempre que sea posible) ya que la leche materna se adapta de manera única al intestino inmaduro del bebé prematuro y su valor nutricional es insuperable y esencial para su bienestar y desarrollo.
  • El apoyo a la diada madre-bebé, importantísimo proporcionar lo que sea necesario para el bienestar médico, emocional, psicológico y físico de la madre y el bebé, sin separarlos. No separar a la madre y al bebé, e intentar agregar la tecnología (en caso de ser necesaria para ayudar a los órganos inmaduros) se hace imprescindible al entorno de ésta díada.

Éste contacto además involucra a la madre en el cuidado del bebe haciéndola protagonista, no simplemente partícipe y la acompaña equilibrando el proceso de finalización de la gestación, interrumpida para ella también, pudiendo además evitar los sentimientos negativos que la separación produciría. La recuperación del bebé prematuro es notablemente mejor promoviendo con ello el alta precoz reduciendo así la estancia hospitalaria.

Ante todo lo expuesto con anterioridad vemos que hay un problema de base, tal como se define y practica el piel con piel en todo el mundo, y es que se asume que el lugar adecuado es la incubadora, administrándose así el cuerpo materno como un complemento, un medicamento o un tratamiento especial a pesar de que cada vez más, la base de evidencia, muestra que debería ser mucho más que esto.

Por tanto nos encontramos con que la separación de la madre es la práctica común, pero anormal y dañina, si entendemos que hay un cerebro en desarrollo que responde al medio ambiente pero solo al entorno correcto, es decir, la madre.

Una vez iniciado este contacto en el hospital lo adecuado y a lo que se os anima es a continuarlo en el hogar y el porteo aparece como herramienta. En casos de bebés no nacidos a término recomendamos contar con un profesional que pueda guiar, asesorar y acompañar acerca de la manera más adecuada para portear y qué portabebés puede ser el más adecuado en cada caso.

Como habéis comprobado el papel del porteo sería el último paso (imprescindible a mi modo de ver por la poderosa herramienta que este supone) haciéndose imprescindibles una vez más el contacto y el cuerpo materno, como protagonista indiscutible el bebé y su instinto de supervivencia.

¡Hola! Soy Bea. Me siento extraña cuando me presento como asesora o instructora de porteo, ya que no dice gran cosa. Quizá te podría ser de más ayuda el saber que desde 2011 me dedico a la formación en el porteo seguro. Si algo me gusta destacar sobre lo que hoy soy, es la experiencia que te da la vida y en ella, están mis hijos. Mientras iba y venía con ellos en brazos he aprendido que lo único que necesitan es que estemos ahí con ellos, dándoles todo nuestro amor.

No comments yet.

Leave a comment

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.